domingo, 26 de octubre de 2008

Sobreviviendo al cambio

Es curioso cómo todas las cosas que pensabas que nunca se acabarían son las primeras que desaparecen. A medida que te vas haciendo viejo, se convierte en esencial sobrevivir lo mejor que puedas. 
[...] La cosa comienza cuando eres joven: intentas no ser distinto, sino sólo sobrevivir; intentas ser igual que todos los demás, el anonimato se convierte en algo reflejo y, entonces, un día te levantas y te has convertido en uno de los otros; de los otros, en aquello que tú no eres. Y te preguntas si alguna vez podrás ser lo que de verdad eres. O te preguntas si es demasiado tarde para averiguarlo.
-Douglas Coupland

martes, 21 de octubre de 2008

La enfermedad con un toque de veneno: El odio.

El odio es la forma mas clara y alternativa de sacar toda la presión generada por la frustración cotidiana.

Esperar a que llegue el miedo del contrario y el momento de la venganza bajo el telón de tu espectáculo.

Ver caer. Sangrar a lo que odias.

Hacer desaparecer todo lo malo. Deshacerte de la mala hierba. Tomar su cabeza y mostrarla como trofeo a tu propio ego para no sentirte abrumado por saberte impotente ante un hecho que provocó toda la ira entre los dioses mentales que son regidos por tus mismos hechos.

Caminar sobre las brasas del fuego que es producido por la carne de los intrusos quemándose.

Reír...

...odiar.

Mostrarte todopoderoso ante ti mismo. Qué importa lo que piensen los demás.

Quizás no es tu culpa sentir que es el odio el que te da más fuerza que nada.

En igualdad de fortaleza, solo es comparable con el amor.

Cuando te has permitido herir y dañar a los demás, ¿cómo ceder ante la necedad de tus vagancias humanas?, bebes las sangre de tu enemigo, permites que tu carne se contamine con elixires sintéticos, el fuego que ilumina el sendero de un mundo muerto, este mundo no es el que habitas, sino el que tienes dentro.

Aquí estan los pensamientos más lacerantes de frustraciones criminales, poetas malditos, quienes con sus obras, marchitan sueños, e incendian pasiones hasta calcinarlas en su arrogancia, vapores azufrosos de sinsabores mitigantes, ¿agoniza tú mundo?

El ser humano culpa a cualquiera de sus errores cometidos, culpa a todo menos al protagonista principal de sus fechorías calumniantes, a él mismo.

Pero, ¿cuándo se llega a culpar al ser en sí?

¿Cuándo te culpas a tí mismo?

El odio más peligroso es el auto-odio. Ya que genera el sentimiento de autodestrucción más allá de toda proporción.

El ser humano a veces abusa del libre albedrío, sin embargo no hay límite establecido a absolutamente nada.

¿Cuál es el límite?

Siempre estamos en la disposición de llegar hasta las últimas consecuencias por los medios que sean necesarios.

...por los que sean necesarios...

Pues el odio es la semilla que dará nacimiento al torcido árbol de la venganza con sus frutos agridulces, que saborearemos no importa que tanto nuestra propia razón deseé anteponerse a nuestro proposito.

el de morder y devorar...

destruir...

Deshacer con nuestras propias manos al agresor que nos lastima con sus arrogantes mentiras, ó a quien no soportamos por ser diferente ó superior a nosotros mismos.

Ahí cae el error, comparate y te odiarás.

Y si te odias, ya eres tu peor enemigo.

¿Y sabes que haces con tu propio enemigo?

Te espera la misma suerte que a los demás, te destruirás.

Y sin embargo los enemigos son parte de tu vida, quien te traiciona, quien te humilla, quien se enaltece con tu mérito, quien pretende gobernar tu vida, el que te insulta sin conocerte, la lista en el arte de odiar es vasta como para muchos insulsa, ¿qué justifica a tu odio?

Transformate y lo sabrás, quien ha sentido el odio como lava hirviendo por sus venas sabe que significa el odiar, y no importa a quien ó a que lo dirijas, sabes las consecuencias de tus actos y no importa quien lo haya hecho nacer en tí, esta sentenciado a vivir tu pasión por verle hecho pedazos, cortados a mano por tí.

Y después de la venganza ¿qué hay?

Nada....

¿En serio crees eso?

No puedes destruir por completo a quien odias, es la fuente de tu placer negativo, tal vez vaste subajar su ego para que te pida perdón, que enmienda sus errores contigo, pero eso es solo la mitad de tu odio, la otra solo querrá la destrucción total para luego desaparecer y vivir tu vida como si nada hubiese ocurrido.

El odio a estos extremos se vuelve fanatismo, persigues una causa solo lógica dentro de tí. Quieres sentir esa fuerza interna que te impulsa a cometer lo indecible, lo impensable, saberte con poder para hacer cualquier cosa.

El odio no necesita de justificarse, solo se siente y ya.

¿Contradecirías dicha afirmación?

Es parte de las enfermedades del alma.

Al fin y al cabo sigue siendo veneno para el espíritu.

sábado, 18 de octubre de 2008

Anhelo de libertad

Oscuro como la noche, frío como la luna,
soy realista y busco mi mundo entre sombras.
Las palabras pasan sobrias ante la opinión publica,
y mi aliento se pierde entre las palpitantes almas perdidas.
 
No hay alternativa, esto no ha de cesar,
el mundo es ciego y solo busca su felicidad,
tropieza cada segundo y cae con resignación,
ni siquiera piensa en su "salvación".

La inmortalidad, lo que ansían algunos, lo que odiamos otros.
No piensan que tras tantos siglos de sufrimiento esto debería acabar,
sin opción de escapar me he de mortificar, sin mi anhelo perpetuo,
mi eternamente esperado final del poema...

Ahora me encuentro rodeado de personas que intentan despertarme,
que intentan hacerme olvidar de mi delirante sentido y visión,
sin embargo, a través de sus miradas, veo lo que en realidad buscan...
De repente navego sin rumbo y me pierdo en un mar de soledad.

Decido retirarme, pues la situación me lleva al desconcierto.
Les molesta mi partida y me invitan a conocerlos. Ahora no puedo salir.
Permanezco obligado, pero conmigo mismo, soy mi mejor companía.
Entonces, me doy cuenta que, aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Al sentimiento más insólito

Hubo un oscuro momento en que sentí mi alma volar. Fugaz y palpitante de clamorosa intensidad. Sólo cuando pasó pude apreciarlo, luego lo olvidé. Por un instante me sentí vivo y en un suspiro se alejó. Efimero pero impetuoso, dudé si se trataba de mi mente, o si realmente existió. Sólo lo sabré cuando lo vuelva a hallar... Pronto será.

lunes, 13 de octubre de 2008

Por qué soy Deísta

Inicio esta entrada diciendo que realmente respeto la diversidad religiosa y los credos de los demás. Así mismo, creo que la religión no es un sistema de dogmas inmodificables que debamos seguir a cabalidad. Para mí, la religión es completamente abierta a discusión y nunca hay que cerrarse en estos aspectos, pues jamás en vida podremos llegar a una verdad absoluta en términos religiosos. La religión y especialmente nuestras creencias, son algo que debemos ir construyendo poco a poco conforme transcurren nuestras vidas, pero debemos evitar caer en dogmatismos que nos alejen del beneficio de la duda. 

Desde mi infancia recuerdo nunca haber estado totalmente conforme con la fé católica en la que fui criado. Recuerdo en mi juventud largas horas organizando mis ideas para definir qué era en lo que realmente creía. Siempre acababa mis pensamientos con dudas, pero tenía varias cosas en claro: creía en un dios, no creía en la iglesia ni en la biblia, tampoco en santos ni en divinidades distintas a un dios único, aunque esto no siempre fue así.

Una época fui excesivamente materialista, no creía en las cosas que no se pudieran explicar mediante la ciencia o mediante la lógica, esto me llevaba a pensar que no existía ningún dios y que todo tenía una explicación racional. Todo esto fue hasta el día en probé el juego de los espíritus: la tabla Ouija. Este no es el mejor lugar para hablar de esto, pero hace parte de la historia de lo que actualmente creo. Tal vez en un futuro me adentre más en mi experiencia, pero de momento debo decir que esto me convenció fuertemente de que existe un mundo más allá, o al menos de que no todas las cosas que no tienen una explicación racional necesariamente no existen. Esta experiencia derrumbó mi fé materialista y, en medio de la confusión, me encontré nuevamente en búsqueda de la verdad.

Pasé varios meses pensando en mis experiencias y tratando de darles una explicación, hasta que un día como cualquier otro, encontré el término "deísmo" en un libro. Como es costumbre para mi, busqué que el internet me explicara qué significaba y mi sorpresa se halló en que era una religión que parecía haberme leido la mente. Quede realmente anonadado y supe que mi búsqueda, al menos por ahora, había terminado.

El deísmo es una filosofía religiosa que puede variar ampliamente de persona en persona, pero que siempre tendrá en común una cosa: la existencia de Dios. El deísmo se basa en utilizar la razón para dar fé de que dios existe, sin aceptar dogmas ni credos como libros sagrados, templos sagrados o cualquier derivación que pueda haber sido preconcebida por pura imaginación o, tal vez, con un escondido ánimo lucrativo. No hay muchos preceptos en esta filosofía y es porque de eso mismo se trata, de dejar vacios abiertos a nuestro propio raciocinio, para que nosotros mismos lleguemos a nuestra verdad, una verdad que es diferente para todos, pero que para nosotros es la real. 

No es mandatorio en el deísmo pensar que dios creó el universo, ni tampoco pensar que él interviene en nuestras acciones, la persona tiene total libertad para usar su razón y decidir cual es la verdad para él. Además, el deísmo propone buscar a dios en el universo y en la naturaleza, pues su palabra se manifiesta en ellos, es decir, basta con mirar el cuerpo humano y la naturaleza para darnos cuenta que la complejidad que poseemos no es pura casualidad, somos una obra de arte, somos perfectos y esto es obra de un dios.

Para concluir, debo decir que no existe una religión perfecta, tampoco hay una religión acertada o equivocada, todo nace a partir de nosotros y la verdad religiosa es la que cada uno considere cierta. Sólo recomiendo nunca cerrarse en dogmatismos, siempre estar dispuesto a oir nuevas opiniones y reconsiderar nuestra fé todas las veces que sea necesario, pues nadie nunca podrá asegurar que tiene la razón, ya que cuando sepamos la verdad, no tendremos el aliento para contarla.

Y esto se llama vivir? Pues tengo mejores cosas que hacer.

Desde siempre, la melancolía acecha las almas de los condenados, hostigante persecución en donde al final intentar huir de nada vale. Al ver que en  el universo no hay un sitio en donde realmente exista la felicidad, me doy cuenta que mi tristeza no sólo está en mí, sino en el mundo que me rodea, en el aire que respiro, en la certeza de saber que las cosas nunca cambiarán... 

Tal vez sea yo, que me engaño en mi falsa realidad y todos saben lo que es verdad, en un mundo donde cada minuto la vida y la muerte se encuentran de frente. Que triste puede llegar a ser la vida cuando nos damos cuenta de la realidad... Y cuando el amor a aquella sociedad subterránea que nos observa, se convierte en miedo; todo puede suceder. No es bueno hablar de ciertas cosas cuando las sombras reinan en el mundo.

La vida no se asienta en una superficie firme, da vueltas y cambia de forma involuntariamente, porque la vida no es de quien la vive sino de quienes tienen el gusto de verla vivir, sin vivirla...

Quisiera estar en la oscuridad para estar en mi claridad, en la que estuve otras veces y en la que puedo respirar... Cuando llegue allí, en la oscuridad, no habrá quien me impida mi felicidad, cantare, viviré y lo que quiero seré sin pensar en lo que haré seré libre y volaré...

Triste soledad que condena mis días, que me hace eterna la andadura por el camino de la vida, amarga soledad que va pudriendo a su paso mi alma, que va dejando sin fuerzas las ganas que se alimentan de ilusiones perdidas, escúchame hoy sin preámbulos, excusas de la naturaleza humana que me he acostumbrado a recibir. Enseña al hombre la virtud, demuestra al mundo tu importancia para así dar a los inmortales un aliento más que le regale al mundo otro milenio y a los hombres la vida que absurdamente tanto anhelan.

La tristeza debilita el alma, el deseo de vivir, el deseo de soñar, te hace inútil y te envuelve en soledad, pero es esto realmente un mal? La soledad nos lleva al autoconocimiento, a la autosuficiencia, a un periodo de superación que rara vez somos capaces de ver en multitud.

Me gusta ser realista y decir abiertamente que me deprime vivir, pero no seremos tan solo unos estrafalarios que creemos tener razón, pues si es así prefiero ser un estrafalario más que ser una persona sin poder ver la noción de la verdad. Abrumado de una vida sin vida y de una eternidad sin muerte, me siento acosado por mi temido destino, por mi irracional y perpetuo tormento. Al lado de lo más irreal, de lo más absurdo... al desconcierto de tu soledad, de tu odio...

Y tal vez la vida no sea un regalo y pagamos por ella, con sangre, con dolor, atrapados en una infinidad de males inevitables donde las ataduras corporales nos impiden ver la luz. Entiende viejo mundo, que he de entregarme gustoso a la muerte antes que dejarme encadenar...

Todo sufrimiento es condenable, y duele. Llora mi alma ya sin vida, todo ha quedado devastado y va desapareciendo, entre la locura y el miedo me doy cuenta que en este mundo sólo sientes el golpe de la caida... Todo se siente, todo logra su influencia, al dolor o a la distancia, al aroma de tus muertos, al apacible ardor del fuego eterno quemando cada uno de tus huesos, de cada uno de tus tejidos ó al aroma de tu eterno sufrimiento... Para cuando lo entiendas, tu alma, con sus sombríos pensamientos, se hallará sola en la siniestra tumba. Nadie querrá saber, lo que en secreto, tu corazón y tu conciencia ocultan...

Cuando este sufrimiento se acumula la naturaleza humana tiende a buscar un culpable y al ser culpables tantos individuos de este martir, nace la ira, mi ira... Esta ira me consume, embriagado por mi locura me hace naufragar en este difícil viaje, mi consuelo llega cuando mi tristeza se aferra a mis entrañas, mi amada tristeza...

Mi tristeza, mi soledad, soledad... es eso lo que siento cada día que pasa? o tal vez sean aquellos recuerdos que un día me hicieron sentir solo, tan solo que no admitía estar en este mundo... Mi soledad, a veces creo que la hace lo que no existe, no lo que me falta. Y tal vez mi soledad no existe, y yo la vivo de más...

Cuando el mundo es insensible a mis abandonados pensamientos es que me doy cuenta del por qué nada es como debería ser, el mundo no se puede expresar y no hay cosa que concuerde con lo que es verdad. No puedo demostrar mis verdaderos sentimientos, para aquellos a quienes les son indiferentes mis pensamientos...

Aunque no todo será desgracia, la sociedad se ha superado de algunas maneras a su previa forma primitiva, me refiero esencialmente a la libertad. Esa posibilidad de elegir, el reconocimiento de muchas formas de vida posibles, cuando otras civilizaciones sólo han reconocido una, debe considerarse el principal de nuestros triunfos. Y la parcialidad que aún estamos lejos de alcanzar, ese sentimiento, esa impresión. Sentir que, finalmente se ha hecho justicia a tu dolor, a tu sufrimiento. Quizás a tu envidia, quizás a tu error... Lo justo, lo injusto, terribles juicios. ¿Cómo, a quienes cegados creen amar la vida se les puede despojar de ella? Nunca he odiado tanto una cosa: una muerte injusta.

Las cosas vanas en la vida son, obviamente inútiles. Los recuerdos, de qué nos sirven, experiencia? experiencia que puede ser reemplazada por superación, cuando algo se vaya... que todos tus recuerdos se vayan también. Busca algo nuevo, que te satisfaga al instante, en lo que dure. Después... olvida; después ya no tiene sentido. 

Esta noche, solo estoy con mis pensamientos, esta noche, busco mi verdadero ser, esta noche, busco mis recuerdos sangrientos; esta noche espero mi amanecer... En esta inmunda vida todo puede pasar, como un proceso o en un parpadeo. Quizá solo se necesite un mal día para convertir al hombre más iluminado y cuerdo en un lunático monstruo oscuro... Eso es todo lo que se necesita para llegar a donde estoy: Un mal día.

La vida sólo es sueño que se desvanece, la muerte es vida eterna, prometida, que nunca se degrada... y yo... en medio de ambas en una incansable búsqueda por un fin que tal vez jamás he de encontrar.      
                                             

En búsqueda del camino

De las penumbras se escucha la desaparición de las almas perdidas,
monstruos acabando con la vida y su dolor.
Despiadados verdugos cercenando sin piedad,
su destino cumplen, creen no tener opción.
 
Agonizantes se retuercen rogando, gritando por ayuda,
asesinos en guerra que no tienen corazón.
Tristes ven pasar la vida y esperan que álguien acuda,
no derraman una lágrima en su honor y son asesinados sin compasión.
 
Falsos oradores que engañan en nombre del Señor,
predicadores olvidados, ahora cegados por la luz.
Son los polos que algún día un dios envió,
solo para crear discordia y confusión...

Lloran las ovejas que descuidan su camino,
sufren, pues de su pastor se han perdido,
jamás regresan al rebaño, de él se han desprendido.
Inician su recorrido hacia el horizonte del destino...
 
Lejos del sendero, a su guía ven caido,
tras el desvío la traición lo ha confundido,
olvida como alguna vez fue querido,
encuentra su camino entre fuegos desmedidos.
 
Y entre muertos se desplazan los recuerdos ya prohibidos,
todo queda devastado, ahora todo esta perdido.
Ya las almas han caido, ya este mundo ha sucumbido,
desde el cielo esperanza no ha llovido, solo rencor y olvido.

Recuerdo... esperanza

Algún día espero ver nuevamente los colores en mi alma,
que mi fuerza vital despierte y deje atrás sus motivos,
permita la luz en mi camino y ese brillo en mi destino,
aunque la posibilidad es poca, al fin me permitiré el lujo de la esperanza.

Puede ser, que el arco iris sea visto nuevamente por mis ojos,
y que este dolor tan profundo sea eliminado de raíz,
sólo necesito lo que nunca he tenido, y tal vez nunca tendré,
un corazón que me enseñe la belleza que jamas logré ver en la vida...

En busca de la gloria, encontré la oscuridad, me enfrente a ella, y perdí,

mi condena es vivir sumido en sus territorios eternamente.

No se como permití a aquel día llegar, ni como deje que me pudiera afectar,

derrumbó mis ilusiones, mis sueños y creo mi maldad.


Así continuó, pudriendo mi cuerpo y mi alma,

y en el fondo los escombros de lo que existió se esfumaban como polvo,

los recuerdos de mi vida, mi infancia; todos desaparecían,

aquellos que alguna vez me hicieron sollozar y ahora se iban para jamás regresar.


Tal vez, ahora que las memorias de mi tormentoso pasado se han ido,

podré acabar con mi frialdad y sobretodo, con mi odio.

Tal vez, ahora que mis tristes recuerdos han desaparecido,

podré yo darle un final a la historia y por fin descansar en paz.

La oscuridad del sueño

Cuanto más he de esperar para poder encontrar,
He vivido en soledad rodeado de odio y maldad,
Una vida que nadie habría por qué desear,
Donde la sombra de lo que fué se funde con las almas de los que son,
Y hasta los dioses caminan sobre fuego.
 
Entre la espada y la pared de mi cuerpo brota sangre,
y de mi boca aquellos tenues murmullos que sólo piden un final,
que entre más pronto lo quiero más lejos lo veo pasar,
y me pregunto si al fin llegará... o continuará,
en su eterna burla de mi maldad.
 
Déjame vivir en libertad, déjame morir en soledad,
Sobre la oscura escena de mi entorno,
Donde el amor no es más que un recuerdo
y la felicidad no es más que un anhelo.
Es mi mundo, es mi infierno y no lo merezco...
 
Y sin otra salida creo que el final he de buscar,
pues en esta vida no encuentro más que maldad,
quiero dejar de engañar, quiero dejar de dañar,
quiero... dejar de soñar.